domingo, 21 de febrero de 2010

Valijas rodando por las balcones

No lo soporto, no lo soporto más. No puede ser tan desagradecido, me dan unas ganas de echarlo a la mierda. Podés creer que yo le cocino, le compro la comida, le compro las entradas al cine, lo llevo a Starbucks, le limpio, le doy todo lo que necesita para que pase una estadia confortable y sigue enojado, sigue diciendo que hago y digo todo mal, sigue diciendo que soy egoista y tacaño, porque no le compro todo lo que él pide.
Ayer vino Manu y se quedó a dormir acá, por suerte, porque me calmó un poco, y me invitó el almuerzo, algo que me pareció muy generoso de su parte, y no es por el tema de la plata, porque tengo y no me molesta gastarla, pero me choca que me aprovechen en mi cara y que se rian de mi.
Solo quiero que se vaya, es un maldíto parásito, pero todavia tengo que aguantarlo hasta el martes a la noche y me esta poniendo de mal humor, le tengo que dar comida y limpiar y todo por 2 dias mas. Dios.

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